A los Japoneses les Gustan los Huevos – y si Están Crudos Mejor

El japonés medio consume alrededor de 320 huevos (tamago) cada año, según la Comisión Internacional del Huevo, una de las cifras más altas del mundo. Los huevos se disfrutan en muchos platos dulces y salados, como el plato de desayuno llamado tamagokake-gohan, un huevo crudo mezclado con arroz al vapor caliente y aderezado con un chorrito de salsa de soja. Otros platos de huevos populares incluyen om-rice, una tortilla rellena de arroz; pudding (o purin), la versión japonesa del flan de caramelo; y chawanmushi, un flan de huevo al vapor (salado).

Restaurante Japonés Nagoya: Huevo Crudo

He leído que los pollos domésticos fueron introducidos a Japón desde China a través de Corea hace alrededor de 2.500 años, pero los huevos se utilizaban con fines medicinales y como ofrendas sagradas y no como alimento. El consumo de huevos era prohibido periódicamente desde el siglo XIV, prohibición que por lo general se incluía en varios edictos, motivados por el budismo, contra el consumo de animales (aunque, curiosamente, se podían comer pollos). Sólo se convirtió en aceptable comer huevos en el Período Edo (1603-1867), aunque fuera como un artículo de lujo. Incluso en el siglo XX, el japonés medio sólo comía unos 40 huevos por año.

No fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que realmente despegó el consumo de huevos. Los alimentos ricos en proteínas y calcio se consideraban fundamentales para mejorar la salud dañada de la población japonesa, y el gobierno y los medios de comunicación se esforzaron por aumentar el consumo de huevos, productos lácteos y carne. Ya para la década de los 60, los huevos eran un elemento básico de los hogares. Una de las frases que definieron la década de los 60 y 70 fue “Kyojin, Taiho, tamagoyaki,” las tres cosas más queridas por los niños – el equipo de béisbol los Gigantes (Kyojin) de Yomiuri, un gran campeón popular de sumo, y la tortilla dulce-salada que ahora es un elemento básico de los almuerzos en cajas Bento.

Los huevos que se venden en Japón tienen una “fecha de consumo preferente” estampada en su caja. Esta fecha indica el último día en que los huevos pueden ser consumidos con seguridad crudos o poco cocidos – un factor importante, ya que tantos huevos se comen así. De acuerdo con la Asociación Japonesa de Productores de Huevos, los huevos sin daños que se han almacenado correctamente se pueden comer crudos con seguridad hasta 16 días desde su puesta en verano, y hasta 57 días en invierno. Más allá de esto se deben cocinar completamente.

Además del tamagokake-gohan, los huevos crudos se utilizan como una salsa para el sukiyaki, se colocan encima del arroz al curry, se mezclan con natto (soja fermentada) para hacer un plato de acompañamiento muy viscoso pero delicioso, y para muchas más cosas. También existen los tamago onsen, huevos que se cocinan en sus cáscaras a alrededor de 67 grados para que la yema se cuaje blandamente mientras el blanco sigue estando suelto. Los Tamago Onsen antes sólo se encontraban en las fuentes de aguas termales (onsen), donde eran cocinados colgándolos en cestas dentro del agua del manantial caliente, pero hoy en día se pueden comprar en cualquier supermercado.